Encuentra a tu público objetivo para blog

Cuando estaba aún en la facultad me dio por iniciar varios blogs. La idea era generar visitas y así monetizarlas. Para conseguirlo, pensaba en crear contenido que llegasen al máximo de gente posible. No tenía un público objetivo. “Esto es para todo el mundo que esté interesado en el tema”, me decía en ese momento… y es algo que me han dicho muchos alumnos a lo largo del tiempo.

Pues si algo he aprendido es que no, no hagas nada “para todo el mundo” porque no va a funcionar. Te lo digo por experiencia. Supongo que la cara que les queda a mis alumnos cuando les digo que piensen en el público más pequeño posible es la misma cara que debes tener tu ahora.

Qué es el público objetivo

Lo habrás oído de muchas maneras: nicho, target, público objetivo, audiencia… Al final de lo que se trata es de que tengas un perfil del usuario “típico” que vas a atraer a tu contenido. Algo así como una descripción o un retrato robot.

Cada vez que trabajo en un blog o en un canal pienso en esa persona. Piensa en si tu contenido va dirigido a un hombre o mujer, o a un grupo de edad determinado. ¿Tienen algún interés común? ¿Se mueven más por una red social  concreta?

Ese retrato robot, esa descripción de tu ‘comunidad’ es el público objetivo o el target al cual te diriges con ese blog o canal. Este ejercicio debes repetirlo por cada blog, podcast o canal de Youtube que abras.

Cómo usar el público objetivo para ganar visitas

No puedes empezar a crear contenido si no tienes claro tu público objetivo. Para conseguir visitas en tu contenido necesitas tener claro quién quieres que visite tu blog. Si conoces bien a tu target, sabrás también cuáles son sus preocupaciones, qué buscará en tu blog, qué dudas tiene… y todo eso serán temas que te saldrán sin casi pensar.

Además, definir el público objetivo te permite crear mejor contenido. El target te lleva a las palabras clave (porque sabes qué buscan y cómo lo buscan). Mejoras el tono (apropiado para tu público) y posicionas mejor.

Cómo posicionar mejor con el target

Fácil. Al dirigirte a una comunidad concreta, creas todo el contenido para esa comunidad. Por un lado, estás ‘renunciando’ a ese “todo el mundo” del que hablábamos pero garantizas que, si te mantienes fiel a los contenidos para ese target, pronto empezarás a crear una comunidad (la gente que pertenece a ese público objetivo) que será fiel y te seguirá.

A medida que concentremos a la comunidad con nuestro contenido, éste se posicionará mejor y cada vez más gente lo encontrará cuando busque un contenido concreto. Tu contenido, por sí solo, se posicionará mejor pero además el blog en sí se convertirá en referencia de la comunidad. A partir de ahí, tu decides cómo gestionas ese ‘éxito’: redes sociales para concentrar a la comunidad, un boletín periódico o infoproductos suelen ser las vías más seguidas.

Si quieres mejorar y conseguir más visitas para tu blog, podcast o canal de Youtube, suscríbete a mi boletín usando el formulario que ves a continuación.

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Crea un calendario editorial para tu blog

Creas un blog. Los primeros artículos salen muy fáciles. Publicas cada semana o cada 15 días y te van saliendo las ideas. Pero al cabo de unos meses te cuesta pensar de qué vas a hablar la próxima vez. Acabas escribiendo algo “porque toca publicar contenido”. Pero no estás del todo content@ con el resultado. Lo se porque me ha pasado en más de un blog (que, por cierto, tuve que cerrar o dejar morir). Hasta que escuché el concepto de calendario editorial.

El problema no es que no te guste el tema o que, de repente, te hayas quedado sin creatividad o inspiración. Lo que ha ocurrido desde el principio es falta de planificación. Cuando creamos un blog es imprescindible organizarse bien y planificar los contenidos. Así, a bote pronto, por dos motivos fundamentales:

1. Si eres capaz de planificar contenidos a meses vista, comprobarás que tu idea es viable y que vas a crear un blog muy rico. Si desde un inicio te faltan ideas… hay que darle una vuelta

2. Con el contenido de los próximos meses organizado, ‘solo’ tienes que preocuparte de investigar, pensar y crear contenido… que es realmente lo que te gusta. No tienes que preocuparte sobre qué tema toca la semana que viene.

Podría estar hablando sobre el tema de la estrategia de contenidos durante mucho rato pero sabes que me gusta ir al grano. Así que te explico lo que me ayudó a mi a cambiar mi forma de crear contenido, sea para este blog o para mi canal de Youtube o el podcast. Sirve para todo. Es el calendario editorial.

Se que suena muy formal y quizás complicado, pero no. Es muy sencillo. El calendario editorial es un documento (da igual que sea un Excel en tu ordenador que un Dropbox/WorkFlowy/Drive en una nube). En ese documento están todas tus ideas ordenadas por la fecha de publicación, con el nombre del tema, quizás algún enlace con ideas para desarrollarlo, la categoría del blog a la que pertenece… y hasta la llamada a la acción que harás en ese post.

Yo tengo un único calendario editorial en un archivo ‘tipo Excel’ en Google Drive. Cada pestaña de ese Excel pertenece a uno de mis canales (este blog, Youtube, mis canales de Simple Política, etc.). Una vez al mes reviso cada calendario editorial y no me levanto de la silla hasta tener programado, como mínimo, contenido para un mes más en cada uno de estos canales.

En el calendario del podcast Simple Política tengo episodios pensados a tres meses vista. Para este blog entre tres y cuatro meses y en el canal de Youtube sobre creación de contenido, un par de meses vista.

Esta previsión me permite, como decía antes, estar tranquilo porque se que no me voy a quedar sin ideas. Que cuando acabe de crear este post, podría crear el siguiente sin perder el tiempo en pensar “de qué voy a escribir”. Eso me ha permitido no abandonar ningún proyecto porque… ¿cómo voy a dejarlo si tengo contenido para meses en adelante?

¿Qué debe contener el calendario editorial?

Te explico qué ‘columnas’ o secciones tiene mi calendario editorial. Te aviso que hay profesionales que te dirán otras secciones o que tienen más, pero a mi estas me sirven:

Fecha de publicación. Piensa con qué frecuencia escribes el blog o publicas en tu canal y pon fechas como de aquí al año que viene. Yo suelo publicar cada martes en este blog así que mi calendario editorial tiene la fecha de todos los martes de este año.

Tema. Aquí es donde pondrás el título del post o una idea aproximada. Te vas a recordar a ti mismo de qué hablarás ese día

Estado. Apunto cómo llevo ese tema. Si solo es una ‘idea’, si ya tengo un ‘borrador’ o si está ‘publicado’. Si trabajas en equipo, esta columna es interesante porque puedes apuntarte que está ‘en revisión’.

Categoría. En el caso de un blog, seguro que tienes secciones o ‘categorías’ para clasificar el contenido. Pues aquí puedes ahorrar tiempo y señalar la categoría del contenido. Es útil cuando vas a poner nuevas ideas en el calendario editorial porque de un vistazo verás si estás dejando coja alguna sección

Etiquetas. Las etiquetas, palabras clave y secundarias, que contendrá tu contenido

Call to action. ¿Cuál va a ser tu ‘llamada a la acción’ al final del contenido? Aunque al final decidas cambiarla, prepara siempre un ‘call to action’ para cuando crees el contenido. Te ayudará también a saber por qué estás creando ese post.

Como te decía, organizarte los temas te permite tener una visión a medio y largo plazo de tu blog o tu canal. Le darás un aire profesional por el simple hecho de tener mucho contenido que hacer.

Además, el contenido que harás será de calidad. ¿Recuerdas al inicio que decía que, sin estrategia, acabas haciendo cosas “por hacer”? Eso ya no te pasará. Todo lo que harás estará planificado, tendrá un porqué, y hasta una llamada a la acción.

Con el calendario editorial posicionarás mejor (piensa en las categorías y etiquetas que también preparas en el calendario) y atraerás más visitas de calidad (directas de tu público objetivo y con ganas de quedarse en tu web o canal a descubrir más contenido).

Si tienes algún problema o alguna idea con tu calendario editorial, no dudes en usar los comentarios para dejar tu impresión. Y si quieres más consejos como este, no olvides suscribirte a mi boletín poniendo tus datos en este formulario.

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«Tengo un blog pero no tengo ideas para escribir»

Si estás leyendo esto es porque te has decidido a escribir un blog o crear contenido de cualquier formato pero te falta inspiración. Te faltan temas para escribir. Es frustrante. Lo se porque toda mi vida me ha gustado escribir. Me he comprado los teclados con cariño porque solo quiero pasarme horas tecleando… pero muchas veces me he frustrado porque no tenía ideas o no conseguía ser consistente.

En este post voy a enseñarte algunos errores que puedes estar cometiendo (quizás sin darte cuenta), te daré algunos trucos para encontrar temas para tu blog y acabaré recomendándote un par de artículos para poner en práctica ya mismo lo que aprendas aquí.

Errores al escribir un blog

Para ayudarte he consultado algunos artículos que hablan de los errores a la hora de crear contenido. Y veo que hay un error que nadie pone en primer lugar y que para mi es mayúsculo: ¿te has preguntado para qué quieres el blog?

Es algo recurrente en mis alumnos. Tienen un tema en la cabeza, quizás hasta los primeros títulos para escribir pero ni se han planteado para qué quieren el blog. “No lo quiero para ganar dinero”, me dicen algunos cuando les pregunto ¿para qué quieres el blog?

No importa que no quieras ganar dinero. Pero sí debes tener claro para qué te sirve. Podría servirte como empresa o profesional para presentar tus servicios, visibilizar la marca o incluso conseguir leads que al final resulten en ventas.

Pero también podría servir como posicionamiento de marca (conseguir a través del blog que tu marca aparezca de las primeras en Google), o posicionamiento personal (que tu nombre resuene con fuerza en tu sector).

¿Por qué es tan importante saber para qué quiero el blog? Primero para conservar las ganas. Como no tengas claro para qué quieres el blog, pronto perderás interés. Pero si tienes una meta con ese blog, querrás tenerlo siempre a la última y con el mejor contenido.

Además, si tienes claro el objetivo del blog también tendrás claros algunos temas y te saldrán la ideas: si quiero posicionar la marca, hablaré de aquello que domina mi marca, si quiero conseguir leads, mis entradas hablarán de problemas de clientes y de mis soluciones, etc.

Otro error al escribir un blog es no tener claro tu público objetivo: los que me conocéis o habéis hecho algún curso conmigo sabéis que soy muy pesado con dos conceptos: uno es el de las palabras clave y el otro el del público objetivo. Si no sabes a quién escribes, ¿cómo vas a tener ideas de temas? Piensa en quién leerá el artículo y así sabrás qué contarle.

Tres trucos para encontrar temas de blog

1. Googlea y lee

Busca en Google por las diferentes palabras clave y temas de tu blog. Lee los artículos que te aparecen y déjate inspirar. ¡No digo que copies o expliques lo mismo! Porque eso solo te perjudicará. Pero trata de encontrar “eso” que los artículos no están contando o resume todo lo leído en un artículo.

2. Escucha a tu audiencia

Si solo llevas un día creando contenido no vas a tener muchos comentarios, pero a medida que en tu blog o redes sociales la gente te comente, escúchala y pídele más interacción. Lo que ellos te dicen es oro porque son los que te leen ¡y te están diciendo qué quieren leer!

3. Comparte tu experiencia

Como habéis leído ya un par de veces en esta entrada, la inspiración para este post me viene de hablar con mis alumnos. Tu quizás no tienes alumnos, pero sí experiencia: te pasó y esto lo solucionaste, tuviste un problema con aquello y encontraste un artículo que te ayudó, etc. Cuenta tu experiencia porque hay cientos si no miles de personas buscando solución a aquello que tu ya pasaste.

Un par de ayudas para encontrar inspiración

Una vez tienes claro quién es tu público objetivo y para qué quieres el blog, es hora de pensar temas gracias a los tres trucos que te acabo de comentar. Para empezar a escribir, te ayudaré con este artículo titulado “cómo redactar un blog en cuatro pasos”. Y si quieres subir de nivel y darle un toque aún más profesional a tus artículos, visita el post “7 trucos para una redacción profesional eficaz”.

Para terminar, y antes de ponerte “manos a la obra”, quiero que me cuentes en los comentarios del artículo tu experiencia: ¿el artículo te ha servido de algo? ¿qué necesitas saber? Cuéntamelo, haré un artículo específico y me encargaré de hacértelo llegar en cuanto lo tenga listo.

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Cómo encontrar las palabras clave para tu artículo

En el último artículo os hablaba sobre las palabras clave del blog. La frase clave, las keyword que definen tu blog en su conjunto y que ayudan a posicionar, en general, tu marca. Pero muchos me decís que el problema está en cómo identificar las palabras clave del artículo. Pues bien, en este artículo te explico precisamente eso: qué son y cómo definir las palabras clave de cada artículo.

Para llegar a este punto debemos tener ya un blog. Es de lógica, porque, si no, no podemos empezar a redactar artículos. Pero lo digo también porque, sin él, tampoco tendremos las palabras clave del blog en sí. Al fin y al cabo, las palabras clave de cada artículo estarán relacionadas.

Si tenemos un blog sobre el mundo de la cerveza artesanal, por poner un ejemplo, está claro que ese concepto, “cerveza artesanal”, será nuestra palabra clave del blog. Y a partir de aquí se derivan artículos y artículos. Podemos dedicar un post a cada una de las cervezas artesanales que conocemos, dar consejos sobre cómo crear nuestra propia cerveza artesanal, posicionarnos en una ciudad o región y explicar los mejores bares para tomar cerveza artesanal, etc.

La frase clave o palabras clave de un artículo no puede ser nunca la mismas que la frase clave que define el blog. ¿Por qué? Por dos motivos: en primer lugar, para no competir contra ti mismo (tu portada no debería competir contra tus artículos en Google); en segundo lugar, porque te va a costar posicionar un artículo con conceptos tan generales como los usados en el blog en general.

Dicho de otro modo: si creamos un post sobre la cerveza artesanal Abirradero, la palabra clave de ese post no puede ser “cerveza artesanal” porque nos costará un mundo sobresalir en Google. Será mejor que sea “cerveza abirradero” o “cerverza artesanal Barcelona” o “abirradero”.

Cómo identificar cual será la palabra clave

Antes de nada, seguro que ya has visto que he usado tanto el concepto palabra clave como el de frase clave. Eso es porque te recomiendo que en el caso de un artículo pienses más bien en una frase clave. Es decir: si yo te decía en el post sobre las keyword del blog que pienses en aquello que buscará alguien en Google en lo que tu quieres estar el primero, con el tema de cada artículo pasa lo mismo.

La diferencia está en que cada artículo, como te he demostrado antes, es más concreto que el blog en general. Así que tu palabras clave “cerveza artesanal” pasará a ser “cómo elaborar cerveza artesanal”, “cervecerías artesanales en Madrid”, “ingredientes de la cerveza artesanal”. En definitiva, pasas de una palabra o dos, a una frase… una frase clave por cada artículo.

Escoger la frase clave

A la hora de pensar temas o ponerme a escribir, me ha ocurrido cientos de veces algo así como “qué fue antes: el huevo o la gallina”. Es decir: ¿pienso en una palabra clave concreta y me pongo a escribir o escribo sobre un tema y ya cuando acabe pienso cómo posicionarlo?.

Siento si la respuesta te decepciona, pero… depende. Siguiendo el ejemplo de antes, si tienes muy claro que debes hacer un post sobre la cerveza Abirradero, no lo dudes: ponte a escribir y luego ya nos preocuparemos de cuál es la frase clave y cómo arreglamos el texto para posicionarlo mejor.

Si no tienes claro de qué quieres escribir en tu blog, lo mejor es que primero hagas una revisión sobre qué palabras clave están más demandadas en Google o qué ‘te pide’ la gente si ya tienes una comunidad de gente comentando o con los que interactúas en redes sociales

Herramientas para encontrar frases clave

Para mi este tema es tan importante que es mejor dedicarle un artículo propio, pero te quiero introducir una herramienta tan simple como efectiva que vas a usar a partir de ahora para encontrar más palabras clave y búsquedas concretas de tu público objetivo: Google.

Empieza por el autocompletar de Google. Ya sabes: cada vez que escribes algo en Google, él te sugiere varias terminaciones: búsquedas más concretas que la gente hace respecto a lo que tu buscas. El ejemplo perfecto sería introducir “cerveza artesanal” en Google y que el buscador nos de pistas sobre temas concretos.

Sin salir de Google tenemos la herramienta del asterisco (*). Tan sencillo como colocar delante de la búsqueda un *. Es decir: primero escribes “cerveza artesanal” y cuando ya tienes delante las sugerencias del ‘autocompletar’, le pones un asterisco al principio (para que te quede esto: *cerveza artesanal). Lo que verás será un ‘autocompletar’ mejorado: no solo tienes terminaciones sino todo tipo de combinaciones donde “cerveza artesanal” está envuelta.

Mira en estas imágenes la diferencia entre la primera opción y la segunda.

ejemplo autocompletar google cerveza artesanal asterisco

ejemplo autocompletar google cerveza artesanal asterisco

Existen otras muchas herramientas pero prefiero que empieces por Google. Una vez el buscador te haya dado todo lo que pueda en cuanto a ideas, te recomiendo que vayas a los otros artículos del blog que dedico a tener ideas para el blog. Usa el formulario a continuación para suscribirte a mi boletín y no perderte ningún consejo.

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¿Qué son las palabras clave del blog?

Cuando se trata de crear contenido, especialmente si es un blog, buscamos en Google y Youtube cómo empezar un texto y todos nos dicen los mismo: debes tener claras las palabras clave. Pero, ¿qué son las palabras clave? En este artículo encontrarás todo lo que necesitas para encontrar las palabras clave de tu blog y de cualquier artículo que escribas.

Para empezar, debes saber que hay una diferencia entre las palabras clave del blog y las palabras clave de un artículo. Te explico: cuando hablo de ‘tu blog’ me refiero a la página web donde tienes ese blog. Puede que tengas una web que no tiene nada más que artículos o es la web de tu marca o empresa donde, además del blog, tienes un ‘quienes somos’, los servicios que ofreces, etc. Da igual cual sea tu caso: hablemos de que hay una web (con unas palabras clave determinadas) y varios artículos (cada uno con las suyas).

Palabras clave del blog

Hablemos de las palabras clave de la web. Tu blog o tu marca se enfocan en un tema o sector determinado, ¿verdad?. Por ejemplo, esta web es mi web de marca personal, y se enfoca en mi especialidad, la creación de contenido. Pues ahí lo tienes: la principal palabra clave de mi web es “creación de contenido”. Pero también lo serían “redacción profesional” y “redacción de textos”, entre otras.

Ahora te estarás preguntando: ¿dónde debo poner las palabras calve de la web? Deben estar, sí o sí, en el título y descripción de la web (en WordPress está en Ajustes/Generales). Esto es lo que ves arriba, en el navegador, cuando entras en la web. Sería bueno también que incluyas alguna de esas palabras clave en las categorías y/o las secciones de la web. Todas las secciones que te comento son lo primero que revisa Google de tu web, así que si quiero salir de los primeros cuando alguien busque “creación de contenido”, más vale tener eso controlado.

Ahora hablemos de las palabras clave de un artículo. De nuevo, pongo esta web como ejemplo: tenemos “creación de contenido” como palabra clave principal de la página pero… ¿es también la palabra clave de este post? Obvio: no. Aunque suene irónico, en este caso la palabra clave de este artículo es “palabra clave blog”. También podría serlo “palabra clave web” o “donde encontrar palabras clave”. ¿Ves por donde voy? La palabra clave de un artículo es esa que más se repite y que concentra el tema central.

Si quiero que alguien encuentre mi web o mi marca, pienso en las palabras clave de la web. Pero cada artículo tiene (y debe ser así) una palabra clave diferente, para que no solo lleguen a nosotros con “creación de contenido” (por ejemplo) sino también con otros conceptos relacionados, como, en este caso, “palabras clave blog”.

Y ahora toca responder a ¿dónde poner las palabras clave del artículo? Sencillo: en el artículo. Como puedes repasar en otros artículos sobre el tema, las palabras clave deben estar en el título del artículo, en la descripción y en el primer párrafo. Intenta repetirla en algún momento en forma de ‘titulillo’ y subrayar en negrita por el texto. Además, no olvides de incluir tus palabras clave como ‘etiquetas’ del artículo.

Como te decía al inicio, en este artículo has podido conocer mejor el concepto de palabras clave y dónde deberás incluirlas en tu blog y en tu web. Si quieres más contenido así, suscríbete gratis a mi newsletter de creación de contenido rellenando tus datos en este formulario.

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¿De qué voy a hablar en mi blog?

Cuando creamos un blog profesional, parece que tenemos muy claro de qué queremos hablar. Yo, por ejemplo, soy experto en redacción y creación de contenido. Así que la temática en mi caso parece clara. Pero no. Pronto te encuentras con que tus ideas son demasiado generales, que se acaban pronto los temas que tenías en la cabeza y con que estás haciendo lo mismo que ves en Google o en otros blogs.

En este artículo te cuenta mi experiencia para salir de ese bucle y encontrar temas de los que hablar, disfrutando como un experto y consiguiendo visitas.

Qué puedes aportar

Esa es la cuestión principal. Y tu, ¿de qué sabes? ¿En qué eres experto? No hace falta que sea algo muy concreto. Incluso pueden ser varios temas. Lo importante es que pienses en temas, sectores profesionales o ámbitos de la vida en las que consideres que tienes algo que aportar. Incluso seguro que mientras lees esto piensas en esas buenas ideas que has tenido para un blog sobre… Apúntalo.

Divídelo en aportes más pequeños

Ahora que ya sabes qué temas te inspiran, aquellos sobre los que más dominas y te gustaría escribir… divídelos. Es decir: si en el paso anterior no importaba que fueses muy genérico es porque ahora toca concretar. Dentro de ese tema que dominas, ¿cuál es tu fuerte? ¿Dónde tienes más experiencia?

Puede que dudes sobre cómo se sabe algo así, pero, si te ayuda, piensa en esas ideas que has tenido para escribir en tu blog, o en las que ya has escrito. Piensa en cosas parecidas… en el tema en común de todas ellas.

Mira mi caso: antes he dicho redacción y creación de contenido. Vale, pues casi todos mis artículos van o bien de cómo crear contenido (tener ideas, ordenarlas, etc.) o cómo hacer más atractivo un texto (titular, lenguaje persuasivo, etc.). He cogido mis ideas generales y las he concretado en temas más pequeños.

Lo mejor de todo es que de los ejemplos que te he puesto entre paréntesis puedo crear diferentes posts para el blog. Así que, al haberlos dividido en trozos más pequeños, mis temas generales (redacción y creación de contenido) se han convertido en decenas de temas.

Googlea

Una vez has encontrado esos temas concretos sobre los que te quieres poner a escribir ya, ves a Google y haz una búsqueda activa sobre todo lo que se hable de ellos. Seguro que encontrarás otras personas y empresas que en su blog han tenido la misma idea que tu.

Revisa los primeros 10 resultados que te parezcan que pueden explicar lo mismo que tú ibas a contar. ¿Puedes mejorar lo que dicen? ¿Hay cosas que no cuentan? Si puedes aportar algo nuevo, ya tienes tu tema.

De nuevo, me pongo como ejemplo: te hago un artículo sobre cómo conseguir ideas para hablar en un blog. Si tu las buscas en Google encontrarás artículos que incluso te recomiendan temas para blog. Así que descarto hacer un “ideas que están de moda para blog” y me enfoco en algo que, por experiencia, se que funciona: estos cuatro pasos que estás leyendo.

Si no puedes superar lo que ya hay en Internet…

Antes de darte el último consejo déjame decirte que es complicado que no puedas superar lo que se habla de un tema. Es decir: sí, vale, todos tus temas, cuando los pones en Google, tienen decenas de entradas de blog parecidas.

¿Las has mirado bien? Es tu tema preferido, el que más te inspira… ¿estás segur@ que no puedes añadir, contradecir o crear un tema paralelo? Seguro que sí. Fíjate también en cuándo se escribió ese artículo. Quizás necesita una actualización

Como mínimo, puedes tratar de darle un enfoque que nadie o muy pocos se hayan atrevido. Piensa que Internet es una cuestión de posicionamiento: si tu competencia tiene un blog cutre en el que no cuida el SEO o que no actualiza el contenido, tienes una oportunidad.

Pero cuando lo veas todo negro y creas que ya ha cientos que se te adelantaron, recuerda que hay algo que el resto no tiene: tu experiencia. Eso también es un tema. Fíjate de nuevo en mi: lo que yo hago con este blog, con mi canal de Youtube y el resto de contenido se basa, en una parte importante, en hablar de mi experiencia.

Si te doy estos consejos es porque a mi me funcionaron para este blog. Si otro día hablo de los primeros pasos para redactar algo es porque fueron mis primeros pasos y los que recomiendo a mis alumnos de la universidad. Así con todo.

Da igual a qué te dediques o la mucha o poca experiencia que tengas. Si tienes mucha, tendrás muchos temas de los que hablar. De nuevo, el truco está en coger toda tus ideas y experiencia y dividirla en ‘trozos pequeños’. ¿Eres casi un recién llegado o muy joven para tener mucha experiencia que contar? Pues innova: crea contenido explicando cómo se deben hacer las cosas hoy en día porque eres joven y puedes aportar un punto de vista diferente.

Ya lo se. Lo que digo son obviedades. Cosas genéricas sin centrarme en ningún sector. Y seguro que de lo que tu quieres hablar es específico. Pero si has llegado hasta aquí estoy seguro de que en más de una ocasión tu cerebro ha relacionado alguno de mis consejos (o ejemplos sobre mi vida) con tu situación. Eso es porque funciona.

Estoy tan convencido de que funciona que si después de leer el artículo sigues como al principio (pero enfadado conmigo por el tiempo perdido), envíame un mensaje a través de mi formulario de contacto, explícame tu caso particular y te ayudaré a encontrar la inspiración. Así de sencillo.

¿Qué tipos de contenido crear?

Tienes tu blog o estás gestionando el copy para clientes y, sobre todo al principio, surge la duda: ¿qué tipos de contenido es el mejor para ganar visitas? ¿Por qué escribiendo artículo tras artículo no estoy generando más que unos centenares de visitas y algún ‘me gusta’?

A quién no le ha pasado. A mi sí. Porque ya no es solo que haya mil formas de redactar contenidos, es que si estamos haciendo una web tenemos otros muchos tipos de contenido: vídeos, podcast… Y si piensas que es una cuestión de tiempo y que mejor escribir un post porque se tarda menos que en hacer un video, te equivocas. Sí, escribir es más rápido. Pero, ¿escribir un artículo que cambie a la gente, que le atraiga tanto que genere más visitas, mejor posicionamiento y ventas? Pues eso, que en este artículo vamos a ver qué tipos de contenido hay y así decides qué conviene más para esa web que tienes entre manos.

Blog post

No falla. Es la ‘madre del cordero’ del contenido online. Tu post, eso sí, debe tener un objetivo primordial: debes poder resumir ‘de qué va tu artículo’ en pocas palabras. Porque la gente quiere contenido, sí, pero que le aporte valor: aprender algo nuevo, resolver una duda, conseguir una promoción que otros no tienen, etc.

Crear video

Cada vez más, el contenido preferido es el vídeo. Según la empresa tecnológica Cisco, en 2019 el 80% del contenido que se consumió en Internet fue a través del vídeo. Además, casi la mitad de los usuarios pasan más de una hora a la semana (y muchos de ellos, más de una hora al día) consumiendo videos en Youtube y Facebook. El tiempo de visualización, sea en la propia plataforma o en tu web, te ayuda al posicionamiento y la monetización.

Crear podcast

Si a ti lo que te gusta es hablar y explicarte de forma oral, ahora es súper fácil con un podcast. Lo que necesitas para empezar (un micro, un programa para grabar y un sitio donde subir los podcasts) lo tienes al alcance de la mano y puede salirte gratis (el micro de los auriculares, un programa como QuickTime o Garageband y un sitio como iVoox). A la gente le gustan los podcasts prácticos y donde aprende cosas nuevas. Yo me lancé hace unos meses con mi podcast y estoy muy contento con la respuesta de la gente.

Contenido didáctico

Sea escrito, en vídeo o en podcast, la gente quiere aprender cosas nuevas. Una encuesta de HubSpot revelaba que el 33% de los usuarios quiere contenidos educativos. Con esto no estoy diciendo que montes una escuela o una web de cursos. Me refiero a que enfoques parte de tu contenido a enseñar lo que tu sabes, tu experiencia en tu sector. Yo en este blog y en Youtube hablo de lo que se: redacción, creación de contenido, etc. Eso genera interés en mucha gente que está aprendiendo, lo que te lleva a más visitas.

Generar eBooks y templates

¿Tienes algo descargable que puede interesar a tu público? No lo dudes. Si crees que tienes mucha información que dar, puedes crear un eBook (no hace falta que sea muy largo) que puedes ofrecer para descargar en tu web. Por un lado conseguirás muchas visitas y, por el otro, los correos electrónicos (o dinero) de quienes quieran tu eBook. También, con el mismo sistema, puedes ahorrar tiempo a tus usuarios ofreciendo templates, diseños de lo que sea: Excel, Word, textos predeterminados, etc.

 

Sin duda hay mucho más sobre cada tipo de contenido. Te invito a que contactes conmigo a través de este enlace si quieres saber más sobre la creación de contenidos y cómo ganar visitas y posicionar mejor a través del contenido.

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Cómo redactar un blog en cuatro pasos

Sois muchos los que me pedíais una entrada así. Hoy vamos a lo más básico: aprender a redactar contenidos para blog. Así de sencillo. En esta entrada os ofrezco dos cosas: por un lado, los consejos para empezar a redactar vuestros artículos de blog; por el otro, algunos recursos para avanzar más en cada tema.

Manos a la obra: vamos a redactar contenidos para blog. Es algo tan básico que sirve tanto para blogs de viaje, blogs de arte, blogs de marca… ¡para lo que queráis!

Primer paso – ¿De qué vamos a hablar?

Antes de ponernos a redactar nuestro artículo de blog, es importante saber de qué vamos a hablar. Sí, quizás ya tienes una idea en la cabeza pero… ¿es el tema que más les interesa a tus lectores? Es más… ¿sabes realmente quiénes son tus lectores?

Empecemos por ahí: el público objetivo. Es decir, nuestro lector potencial. Teniendo en cuenta el tema de nuestro blog, nuestra experiencia, etc… ¿quién va a leernos? Aquí puedes hacer distinciones entre hombre y mujer, edad, intereses, tipo de vida, etc.

Así, si tenemos un blog de viajes de fin de semana, lo más seguro es que nos estemos dirigiendo a un público joven, de clase media y alta (porque para viajar… hay que gastar), que es activa (le gusta hacer cosas, salir, etc.), sabe idiomas (vamos, digo yo) y le gusta aprender cosas nuevas (normalmente si viajas es para empaparte de otras culturas).

Recuerda que algo que podría ayudarte mucho es focalizarte en un público objetivo aún más concreto. Por ejemplo: blog de viaje de fin de semana para mujeres solteras. Sí, quizás reduces la cantidad de lectoras potenciales, pero tendrás menos competencia (porque pocos blogs se dirigen directamente a esas chicas jóvenes solteras con ganas de viajar solas). Es lo que se llama long tail o temas de ‘cola larga’.

¿Tienes ya a tu público objetivo? Genial, ya podemos pensar con claridad en los temas que vamos a tratar. Recuerda que si te vienen muchos temas e ideas geniales a la cabeza… siempre puedes abrir un ‘calendario editorial’ para escribir todas tus ideas y no olvidar ninguna. Seguro que un día estarás espes@ y te vendrá genial haber guardado más de una idea.

Segunda paso – Busca información

Para cada artículo tendrás que buscar información. Quizás, por tus estudios o porque trabajas en una empresa con experiencia, no te hace falta investigar demasiado. Otras veces pasarás un rato ‘googleando’ sobre el tema. Que no te de vergüenza escribir algo a partir de información de Google o Wikipedia. Lo importante es que sea verdad y que uses el sentido común.

Piénsalo así: lo que aprecia tu lector de blog no es de dónde has sacado la información, sino si esta le ha resultado útil y si le has ahorrado mucho tiempo. Dicho de otra manera: este artículo te parecerá interesante si, al acabar, te sientes súper motivado y con todo lo necesario para escribir un blog. Si consigo eso, te da igual si, para mi, estos consejos son algo básico o he tenido que investigar durante horas.

Tercer paso – Estructura la información

Para redactar bien un blog es importante que presentes la información de forma estructurada. Cuando explicamos una historia recurrimos al clásico “introducción-nudo-desenlace”. En el caso de este post lo hacemos paso a paso. En otros casos daremos “cinco consejos para…”.

Lo importante es que organices la información. Si hay que seguir unos pasos, ordena los pasos. Si el orden no es importante, debes poner la información más importante al principio (para conseguir atención del público). Tu decides cómo estructuras la información. Pero estructúrala.

Cuarto paso – Escribe el artículo

Si has estructurado la información, lo que tienes delante es un ‘borrador’. Ahora solo falta que cojas cada parte de ese borrador y la redactes de forma correcta. No te agobies: ves parte por parte. Cuando acabes una, sigue con la siguiente. Si te falta inspiración o no sabes cómo redactar alguna sección, tómate una pausa o escribe otra sección del artículo.

Cuando acabes de escribir la información, revísala. Léela en voz alta. Un par de veces. ¿Te ahogas? Le faltan signos de puntuación. ¿Te cuesta entenderlo? Alguna cosa no la has explicado bien. Cuando estés contento con el resultado, es momento de la revisión ortográfica (no queremos dar una imagen poco profesional).

¡Y ya está! Es momento de colgar el artículo y moverlo por nuestras redes sociales. Si tienes dudas puedes dejar un comentario aquí o contactarme en este enlace. Y no olvides seguir mi canal de Youtube donde encontrarás muchos más consejos sobre redacción.

¿Qué es la pirámide invertida en redacción?

Cuando hablamos de redacción profesional, hay un concepto, original del periodismo, que nos ayuda a entender cómo ordenar la información. Es de la pirámide invertida. Pero, ¿qué es la pirámide invertida? ¿Para qué sirve poner una pirámide del revés si lo que queremos es crear contenido?

La pirámide invertida no es ningún ‘truco’, es una forma de recordar que cuando escribimos un texto, la información más importante debe estar al principio. Cuando ya tenemos claro qué queremos expresar en nuestro contenido e incluso tenemos claro cómo escribir el artículo, la pirámide invertida nos ayuda a estructurarlo.

Para entender la pirámide invertida debemos pensar en la clásica pirámide alimentaria. Los nutricionistas nos dibujan una pirámide donde en la base (más ancha) se encuentran los alimentos que podemos comer más a menudo mientras que en la punta (más estrecha) tenemos aquellos alimentos que no deberíamos casi ni consumir. Pues bien, la pirámide invertida del periodismo le da la vuelta para decirnos que lo más importante debe estar arriba del todo, esto es, ser lo primero que el usuario vea en el artículo.

El porqué de la pirámide invertida

Su origen data de la guerra de secesión americana. Antes de ella, los periodistas explicaban las noticias como si se tratara de una historia: con una introducción, un nudo y un desenlace. Incluso narraban batallas de dicha guerra así. El problema era que las crónicas de la guerra se mandaban por telégrafo… y, a veces, el telégrafo fallaba y la crónica llegaba a medias.

Así, los editores de los medios dieron la orden a sus corresponsales para que, al enviar los telegramas, explicasen primero lo más importante. Después lo segundo más importante. Y así sucesivamente. De esta manera, si el telégrafo se cortaba, el periódico tenía la información más relevante para publicar.

La pirámide en la redacción digital

Hoy en día el telégrafo no es el problema. Pero la pirámide invertida sigue siendo necesaria. La redacción digital tiene la explicación: cuando creamos contenido, nuestro artículo compite con decenas sino centenares muy parecidos -si buscamos en Google “pirámide invertida” aparecen ¡más de 600.000 resultados!-. La mayoría de búsquedas de los usuarios tienen como objetivo resolver una duda concreta (en el caso de este artículo sería saber qué es la pirámide invertida o cómo se aplica).

Por ello, cuando un usuario entra en nuestro contenido, espera satisfacer su duda lo antes posible. Espera que se le de lo que le han prometido -con el titular-, y que se lo den ya -si no, incrementamos nuestra tasa de rebote-. Colocar la información principal del texto al principio le da al lector, precisamente, esa respuesta, aquello que buscaba.

A partir de ahí, nuestra tarea será construir un texto (o un contenido) lo más atractivo posible para retener al lector. Para que quiera profundizar en el tema y saber más. Hay que recordar que en cuestión de posicionamiento SEO, el tiempo de retención de un usuario es cada vez más importante. Por lo que ya no es solo cuestión de atraer muchas visitas, sino conseguir que se queden y que visiten otras entradas de nuestro blog.

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7 trucos para la redacción profesional

La creación de contenidos es un aspecto que las marcas y los medios de comunicación cuidan cada vez más. Aporta material para las redes sociales, genera visitas y, al final, esto suele traducirse en nuevos clientes, ventas… ingresos. Esta creación de contenido puede ser audiovisual -el video lleva ya tiempo pegando fuerte- o de texto -mucho más económico y rápido de hacer-.

Las empresas, pues, quieren contar cada vez con mejores redactores. La redacción digital profesional se está convirtiendo en un ‘skill’ a tener sí o sí. Incluso si lo que estamos es trabajando para nuestra marca personal o simplemente escribimos un blog, la diferencia entre tener muchas o pocas visitas es contar con recursos de redacción digital profesional que nos diferencien, que hagan nuestro texto más atractivo.

En esta entrada os comento los que para mí son los 7 trucos para una redacción profesional. Esto puede servir tanto para redactar textos profesionales como los que haremos en el departamento de Comunicación de una empresa como para simplemente mejorar y hacer más atractivos los contenidos de nuestra web o blog.

  1. Frases cortas

Hay estudios que confirman que nos cuesta leer más en pantalla: somos más lentos y no comprendemos lo que leemos con la misma rapidez. Por ello, facilitamos la lectura con el uso de frases cortas. Frase y punto. Frase y punto. Y así hasta construir un párrafo para expresar una idea.

Porque este es otro consejo que dejo aquí: párrafos cortos que contengan una idea en cada uno. El punto y aparte sirve, precisamente, para separar diferentes ideas dentro de un mismo texto. Si combinamos el uso de frases cortas con el buen uso del punto y aparte vamos por buen cambino.

  1. Evita frases negativas

Si antes decíamos que expresar ideas en frases cortas ayuda a entenderlas mejor, evitar frases que contengan negaciones, evitará ‘liar’ al lector. Para cada cosa negativa que quieras decir, hay una versión en positivo. Y no se trata de que uno sea optimista en la vida, es una cuestión de ponerlo fácil a quien nos lee.

¿Por qué me empeño en ponerlo fácil al lector? Porque si el texto es fácil, gusta más, se comparte más, más gente entra, el primer lector vuelve cuando escribas cosas nuevas… ¡todo ventajas!

 Así que a partir de ahora en nuestra redacción cambiaremos los “no dejó de esforzarse hasta el final” por “lo dio todo hasta el final”. ¿Este ejemplo os parece tonto? Os reto a encontrar en blogs y medios de comunicación “dobles negaciones”. Sí, sí. Negar una negación. Te sorprenderá la de veces que eso sucede. Comprueba lo complicadas de entender que son algunas frases

  1. Evitar las frases subordinadas

Por lo mismo del punto 1 y del punto 2: no compliquemos a quien nos lee. Como decía antes con las negativas: por cada construcción que quieras hacer con subordinadas, tendrás una versión mucho más simple. Seguro. Traigo otro ejemplo tonto: pasar del “la tienda de la cual su hermano es el dueño” a “la tienda de su hermano”.

  1. Ir al grano

Este texto va de consejos para mejorar la redacción de textos. Y tiene una pequeña introducción y los siete trucos ‘prometidos’ en el titular’. Sin más. Porque eso es lo que buscabas al llegar hasta este artículo.

No te digo que debas hacer una ‘lista’ siempre. Pero sí debes ir al grano, dejarte de ‘paja’ -texto con detalles que adornan pero no aportan-. Si tienes detalles que crees que son interesantes pero son ‘irse por las ramas’, haz otro artículo específico y pon el enlace a ese artículo en el primero que estabas haciendo.

Si creas un nuevo artículo para enlazarlo al principal, además de nuevas visitas, estarás ayudando al posicionamiento SEO de ambos artículos

  1. Los mejores tiempos verbales

Si estás leyendo esto porque tienes un blog muy personal con un estilo muy literario, este consejo no es para ti. Para todos los demás, os aconsejo los llamados ‘verbos fuertes’. No son unos verbos concretos. Son dos tiempos verbales, el presente y el pasado simple, que hacen la lectura más sencilla y rápida. Sí, de nuevo lo de simplificar las cosas.

Combinando el presente y el pasado simple, junto con una gran gama de verbos (ojo al consejo 6), tendremos un texto que se ‘leerá fácil’. Y antes de que os lo preguntéis: sí, el futuro simple también ‘vale’. Si no, ¿cómo íbamos a decirte que con los siete trucos de este artículo conseguirás más visitas?

  1. Sinónimos y antónimos

Cuando hacemos contenido para marcas o blogs específicos, acabamos hablando todo el rato de un tema. Hay una serie de conceptos que se van repitiendo. ¿Cómo lo hacemos para no ser repetitivos? Con el uso de sinónimos. Hay muchas herramientas, como Wordreference o el propio Microsoft Word, que incorporan diccionario de sinónimos para que cada vez que queramos referirnos a un concepto, lo hagamos con palabras diferentes.

Por cierto, esto sirve también para los verbos. Hay mil formas de expresar un mismo hecho. Si antes decía que con estos trucos conseguirás más visitas en tu web, ahora puedo decirte que incrementarás el número de páginas vistas o que mejorará el tiempo medio de visita en las entradas de tu blog. Porque sí, puedo hablar de artículos, pero también de entradas (como acabo de hacer), de posts, de publicaciones…

Ah, y también pongo lo de los antónimos porque, aunque no se usen tanto, si hacemos un artículo donde hablemos, por ejemplo de ‘pros’ y ‘contras’ de algo, deberemos también saber cómo expresar lo contrario de un concepto.

  1. Crea un estilo propio

Para el final te dejo el concepto menos técnico. Quizás el más complejo de llevar a cabo. ¿Qué quiere decir esto de estilo propio? Que tu texto sea reconocible, que tenga una forma especial, algo que lo identifica: por como inicias el texto, por cómo unes los párrafos, por como usas tal o cual recurso, porque tus sinónimos son del siglo XIX… lo que sea.

Como puedes adivinar, se trata primero de dominar la base. Tanto los conceptos básicos de la redaccióncomo los trucos que aquí te muestro. El siguiente paso es darle paso a la imaginación. La única condición que te pongo a tu estilo es que siga siendo legible, que se entienda.

 

¿Me he dejado algún consejo para redactar mejor? ¿Te ha resultado útil el artículo? No dudes en usar la sección de comentarios del artículo para dejar tu opinión y debatir entre todos cómo redactar mejor y de manera más profesional. También puedes contactar conmigo a través de este enlace.