¿De qué voy a hablar en mi blog?

Cuando creamos un blog profesional, parece que tenemos muy claro de qué queremos hablar. Yo, por ejemplo, soy experto en redacción y creación de contenido. Así que la temática en mi caso parece clara. Pero no. Pronto te encuentras con que tus ideas son demasiado generales, que se acaban pronto los temas que tenías en la cabeza y con que estás haciendo lo mismo que ves en Google o en otros blogs.

En este artículo te cuenta mi experiencia para salir de ese bucle y encontrar temas de los que hablar, disfrutando como un experto y consiguiendo visitas.

Qué puedes aportar

Esa es la cuestión principal. Y tu, ¿de qué sabes? ¿En qué eres experto? No hace falta que sea algo muy concreto. Incluso pueden ser varios temas. Lo importante es que pienses en temas, sectores profesionales o ámbitos de la vida en las que consideres que tienes algo que aportar. Incluso seguro que mientras lees esto piensas en esas buenas ideas que has tenido para un blog sobre… Apúntalo.

Divídelo en aportes más pequeños

Ahora que ya sabes qué temas te inspiran, aquellos sobre los que más dominas y te gustaría escribir… divídelos. Es decir: si en el paso anterior no importaba que fueses muy genérico es porque ahora toca concretar. Dentro de ese tema que dominas, ¿cuál es tu fuerte? ¿Dónde tienes más experiencia?

Puede que dudes sobre cómo se sabe algo así, pero, si te ayuda, piensa en esas ideas que has tenido para escribir en tu blog, o en las que ya has escrito. Piensa en cosas parecidas… en el tema en común de todas ellas.

Mira mi caso: antes he dicho redacción y creación de contenido. Vale, pues casi todos mis artículos van o bien de cómo crear contenido (tener ideas, ordenarlas, etc.) o cómo hacer más atractivo un texto (titular, lenguaje persuasivo, etc.). He cogido mis ideas generales y las he concretado en temas más pequeños.

Lo mejor de todo es que de los ejemplos que te he puesto entre paréntesis puedo crear diferentes posts para el blog. Así que, al haberlos dividido en trozos más pequeños, mis temas generales (redacción y creación de contenido) se han convertido en decenas de temas.

Googlea

Una vez has encontrado esos temas concretos sobre los que te quieres poner a escribir ya, ves a Google y haz una búsqueda activa sobre todo lo que se hable de ellos. Seguro que encontrarás otras personas y empresas que en su blog han tenido la misma idea que tu.

Revisa los primeros 10 resultados que te parezcan que pueden explicar lo mismo que tú ibas a contar. ¿Puedes mejorar lo que dicen? ¿Hay cosas que no cuentan? Si puedes aportar algo nuevo, ya tienes tu tema.

De nuevo, me pongo como ejemplo: te hago un artículo sobre cómo conseguir ideas para hablar en un blog. Si tu las buscas en Google encontrarás artículos que incluso te recomiendan temas para blog. Así que descarto hacer un “ideas que están de moda para blog” y me enfoco en algo que, por experiencia, se que funciona: estos cuatro pasos que estás leyendo.

Si no puedes superar lo que ya hay en Internet…

Antes de darte el último consejo déjame decirte que es complicado que no puedas superar lo que se habla de un tema. Es decir: sí, vale, todos tus temas, cuando los pones en Google, tienen decenas de entradas de blog parecidas.

¿Las has mirado bien? Es tu tema preferido, el que más te inspira… ¿estás segur@ que no puedes añadir, contradecir o crear un tema paralelo? Seguro que sí. Fíjate también en cuándo se escribió ese artículo. Quizás necesita una actualización

Como mínimo, puedes tratar de darle un enfoque que nadie o muy pocos se hayan atrevido. Piensa que Internet es una cuestión de posicionamiento: si tu competencia tiene un blog cutre en el que no cuida el SEO o que no actualiza el contenido, tienes una oportunidad.

Pero cuando lo veas todo negro y creas que ya ha cientos que se te adelantaron, recuerda que hay algo que el resto no tiene: tu experiencia. Eso también es un tema. Fíjate de nuevo en mi: lo que yo hago con este blog, con mi canal de Youtube y el resto de contenido se basa, en una parte importante, en hablar de mi experiencia.

Si te doy estos consejos es porque a mi me funcionaron para este blog. Si otro día hablo de los primeros pasos para redactar algo es porque fueron mis primeros pasos y los que recomiendo a mis alumnos de la universidad. Así con todo.

Da igual a qué te dediques o la mucha o poca experiencia que tengas. Si tienes mucha, tendrás muchos temas de los que hablar. De nuevo, el truco está en coger toda tus ideas y experiencia y dividirla en ‘trozos pequeños’. ¿Eres casi un recién llegado o muy joven para tener mucha experiencia que contar? Pues innova: crea contenido explicando cómo se deben hacer las cosas hoy en día porque eres joven y puedes aportar un punto de vista diferente.

Ya lo se. Lo que digo son obviedades. Cosas genéricas sin centrarme en ningún sector. Y seguro que de lo que tu quieres hablar es específico. Pero si has llegado hasta aquí estoy seguro de que en más de una ocasión tu cerebro ha relacionado alguno de mis consejos (o ejemplos sobre mi vida) con tu situación. Eso es porque funciona.

Estoy tan convencido de que funciona que si después de leer el artículo sigues como al principio (pero enfadado conmigo por el tiempo perdido), envíame un mensaje a través de mi formulario de contacto, explícame tu caso particular y te ayudaré a encontrar la inspiración. Así de sencillo.

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