Ladillo en el blog: para qué sirve y cómo usarlo

Cuando lees un artículo de un periódico, a mitad del texto, siempre encuentras un título, una palabra o frase en negrita que rompe la lectura. En los últimos años, los principales blogs y textos digitales están incorporando esa idea del periodismo. Te hablo del ladillo (conocido en periodismo como titulillo). En este post te explico para qué sirve el ladillo en el blog y cómo usarlo.

Porque aunque parezca un recurso estilístico que no aporta demasiado, hazme caso si te digo que está comprobada la eficacia del ladillo en el posicionamiento SEO y en retener la visita. Vamos a definir el ladillo y te cuento más.

¿Qué es un ladillo o titulillo?

El ladillo es un recurso de redacción periodística que se aplica también a la redacción digital. El ladillo es un título secundario, que se introduce a mitad de un artículo para marcar una separación, un cambio de tema. Normalmente el ladillo en el blog se identifica porque se compone de dos o tres palabras en negrita o directamente en H2 (Título 2 en tu CMS).

En un principio se llamaron titulillos porque son títulos de segundo rango, de menor importancia. Pero que necesitas cuando estás escribiendo un artículo de más de 600 o 700 palabras y decides cambiar el tema. Por ejemplo: ese “¿qué es un ladillo o titulillo?” que introduce esta sección es un titulillo.

Voy a contarte una obviedad: desde hace unos años al titulillo se le llama ‘ladillo’ porque se sitúa siempre al lado del texto, entre párrafos. En inglés la cuestión es más sencilla porque ladillo en inglés es subtitle o subhead. Yo te recomiendo que lo traduzcas como subhead porque, si no, podrías confundiré con el subtítulo (ya sabes, el ‘extracto’ o descripción que sigue al título).

¿Para qué sirve el ladillo?

Un ladillo en un texto digital tiene cuatro funciones que te explico a continuación. Fíjate que tres de las cuatro tienen como principal objetivo hacer la lectura más cómoda, para conseguir retener la visita del lector e incrementar su satisfacción con nuestro blog. Eso, como sabrás, se traduce en más tiempo en nuestra web (mejora posicionamiento) y que visite otros artículos (más visitas que te llevan a mejor posicionamiento, también).

División del texto. Un titulillo sirve para cambiar de tema. Para dividir un texto allí donde nuestra intención es introducir un nuevo tema (pero relacionado con lo que estábamos comentando). Un ejemplo es el segundo ladillo de este post: “¿Para qué sirve un ladillo?” cambia de tema porque he dejado de definir ladillo para explicarte su utilidad. ¿He cambiado radicalmente de tema? No, porque sigo hablándote de titulillos, pero sí necesito que sepas que ahora veremos otro aspecto.

Descanso para el usuario. Cuando, estando en el colegio, escribías un texto, seguro que te recomendaban usar signos de puntuación como el punto para dar descanso a la hora de leer el texto. Si no usas puntos ni comas, quien lo lee, se ahoga. Pues el siguiente paso es el uso de ladillos. Son un descanso visual para el lector. Puede parar la lectura continua del texto y saber que ahora empieza otra ‘parte’ del artículo.

Hackea el ‘patrón en F’. En este artículo te hablé del patrón en F, un concepto que explica cómo la gente en pantalla lee dando saltos con la vista hasta que encuentra un punto que llama su atención. Pues el titulillo es perfecto para llamar la atención del usuario. El lector cogerá tu post, leerá el título, quizás la primera línea y luego escaneará el texto hasta llegar, por ejemplo, a un ladillo. Si el tema que le presentas le interesa, empezará a leer (cosa que sin ladillo quizás no haría). ¿Qué ganamos? Tiempo de ese usuario en nuestra web.

Posicionamiento SEO. Lo que buscas desde un principio. Facilitarle la lectura al usuario es genial pero… ¿tú qué sacas a cambio? Mejor posicionamiento. Por varias razones. Las palabras del ladillo posicionan mejor que las que salen en el resto del texto. Además, al conseguir que el usuario pase más tiempo en la web, ayudas a ese post a subir posiciones en Google. Por último, aunque esto es más indirecto, una mejor lectura fideliza usuarios en tu blog, lo que repercute en más visitas (que te lleva a posicionar mejor).

¿Cómo usar un ladillo en el blog?

Poner ladillos en un blog no es complicado, pero hay dos consejos que sí debo darte: no abuses de ellos y tampoco fuerces la situación. Es decir, que no te pases usando los ladillos por el simple hecho de que vas a retener la visita y dar descanso a su vista ni metas ladillos con calzador por el hecho de que va a posicionar mejor.

Si escribes un post tutorial como este, tres o cuatro ladillos, uno por cada ‘sección’ del tutorial, es aceptable. Si escribes un post de blog ‘normal’, tipo artículo, te recomiendo un ladillo. Máximo dos. Si decimos que un ladillo sirve para cambiar de tema, vas a dejar a tus usuarios como locos si “cambias de tema” cada dos párrafos.

Precisamente si hablamos de cambiar de tema, sabrás cuándo poner un ladillo. No fuerces la situación si el texto no cambia de tema, porque lo que haces es cortar la lectura al usuario y hacerlo todo más abrupto e incómodo.

Espero que estos consejos te hayan ayudado. Si quieres aprender más sobre redacción digital y creación de contenidos, suscríbete a mi newsletter en este enlace y empieza a recibir consejos, trucos y tutoriales para incrementar visitas y fidelizar a tu comunidad.

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